martes, 29 de noviembre de 2016

Desastre...

Y no quiso afrontar este desafío. Él fue como valiente soldado que piensa en su familia antes de ir a la guerra. El miedo lo puedes utilizar a tu favor; o lo enfrentas y lo destruyes, o él te destruye. Él no supo como luchar con esto, no supo lidiar con este desastre. Pero es que, no hubo algo que me doliera jamás tanto, como verlo marchar. Tuve que dejarlo partir, porque yo supe desde el principio que solo sería un huracán en su vida, que solo sería pasajera. Supe que no lo merecía, pero en mi egoísmo, lo quise para mí, quise tenerle, por lo menos unos instantes. Él era fuego, y yo solo fui hielo, que aunque se derretía poco a poco, también lo apagaba con cada gota.
Si por cosa del destino miras estas líneas, quiero que sepas que fuiste para mí, los cinco minutos cuando despiertas en media noche luego de un día fatal, y piensas que solo fue una pesadilla.
Y sé que yo fui el puente que no supiste si cruzar o incendiar, pero que decidiste arriesgarte, teniendo garantía. Te atreviste a cruzarlo, pero ardiendo en llamas; aún sabiendo que cuando este hielo se derritiera, el fuego cesaría. Y hoy vengo a decirte, que lo lograste: derretiste el hielo. Pero es lamentable que para eso, tuviera que cesar tu fuego.
Así hay gente por la vida, intentando reparar a otros, quitándose ellos mismos sus piezas. Es la muestra de amor más bonita y la más masoquista.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Eres mi estrella fugaz.

Vienes, apareces con esa sonrisa pícara, y esa mirada que altera mis sentidos. Esa mirada que aunque no esté dirigida a mí, me enloquece, me nubla la lógica. Desordenas todo mi ser cuando pasas cerca de mí, pero si te tengo lejos no encuentro la calma.
A pesar de que tu sonrisa tenga nombre implantado en ella, y este, jamás sea el mío; oscureces mis días. Sí, tu eres mi día gris. Ese día gris, que te da la sensación de peligro, pero de frescura e intriga al mismo tiempo. Quisiera algún día poder explorar en los colores de tus ojos, y sé que es mucho pedir, pero espero que por casualidad o simpleza de la vida, me consiga algún día en ellos.
Eres la sonrisa más bonita que me he puesto, y la mirada más interesante que he cruzado. Eres tantas cosas. Pero yo... Yo solo soy la chica que te mira y a la que todos olvidan.
¡Vamos! Tu y yo sabemos como se siente enamorarse de una mirada que nunca se detiene para observarte, tu y yo sabemos lo duro que resulta mirar esa sonrisa dedicarsele a alguien más.
Pero en mi mayor masoquismo, aquí estoy, escribiendo sobre ti. Tu eres mi estrella fugaz, y si algún día te cumples, espero te desplomes en este lugar, que tengo apartado para ti, desde que te vi en aquel tren.

martes, 22 de noviembre de 2016

SOY... SOY UN HURACÁN.

No te quiero para algo temporal. Te quiero para mí, te quiero siendo conmigo.
Y aunque en mi mente la realidad se apodere de mí, mi corazón insiste en imaginar un futuro a tu lado. Pero es que, suena muy repetido ya, decir: 'Juntos para siempre', yo no quiero promesas vanas, o juramentos solo por costumbre. Yo quiero mi vida a tu lado y aunque sé que no estamos destinados a ser, solo te pido que me regales una parte de tu existencia, una parte de tus sonrisas, una parte de ti. Y te prometo, te prometo que me volveré el huracán que pasará por ti en solo segundos, te desordenaré la vida, volveré un caos tu estadía, revolucionaré tus pensamientos, de la manera más bonita. Para que, cuando yo ya no esté, o cuando no estemos, puedas conseguir la calma que viene después de la tormenta. Pero yo sé, que no eres de los que se sienta y disfruta del silencio, yo sé que amas vivir al extremo. Y sé, que aunque tengas paz, seguirás buscando otro huracán, ese huracán que ocasioné yo. Así que, sí, ese es mi plan. De una u otra forma, siempre nos encontraremos, porque cada huracán, necesita un lugar. Tu eres mi lugar.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Un nuevo amanecer, o renacer...

Las dificultades siempre estarán.
Las pruebas vendrán,
y las caídas son consecuentes de ello;
La victoria está a un centímetro de distancia.
Los sentimientos afloran.
Se levantan muros más altos.
Comenzar es difícil.
Terminar casi imposible.
Al final del túnel...
Cuando no hay posibilidades...
Y la esperanza se marchita...
Tus fuerzas se renovarán
Porque para que amanezca...
Tiene que oscurecer.

Eres cruel, y no del bueno...

Me miraste a los ojos y me dijiste que te importaba.
Ese día descubrí lo cruel que eres.
Cruel por hablar de un nosotros, cuando no existía.
Cruel por mencionarnos a futuro, cuando sabías nuestro destino.
Estoy acostumbrada a esto, no sé que me sorprende.
Quizá sea porque soy muy testaruda, sí, acepto que aún soy una niña.
Una niña por confiar en ti, una niña por dejarme engañar tan fácil.
Estoy tan golpeada, que sonrío con lágrimas.
No, no, ya basta de usar el 'me rompiste el corazón'.
Tu dañaste mi cerebro, tu distorsionaste mis sentimientos.
Eres cruel, por decirme que me amabas y al segundo siguiente darme las gracias por todo.
Eres cruel por tomarme de la mano como si no quisieras soltarme.
Eres cruel.
Quizás sea mi lógica o mi modo de autodefensa, el creer que alguien malo es aquel que te ha liberado.
Sé que suena egoísta ver todo desde mi punto de vista, pero para que no seas el villano, debo decir que a pesar de todo esto, mereces escuchar que aún...

                                                                                                                               Te amo.

Mi más bonita libertad.

Escribir con miedo solo fatiga, no sirve, la escritura debe ser libre, de eso se trata, eres libre de escoger el orden de tu escrito, eres libre de escoger de qué hablarás o en qué orden será. Escribir es colocarte las alas para volar y explorar miles de sensaciones y emociones sin tener que mover nada más que tus manos, eso es lo magnífico de las letras, que al juntarse, signifiquen tanto. Signifiquen amor, tristeza, desesperación, alegría y hasta odio. Que mejor manera de expresarse, sino, saltando de prosa en prosa y nadando de poemas en poemas. Y así, hasta los que están encarcelados, tienen  un amor que los ata o una herida que los detiene, pueden ser libres.
Porque al final, las mejores historias de amor, son creadas por personas a las que rompieron el corazón. Las mejores lecciones de vida, provienen de personas que han fracasado o dudado de sí mismos. Y la libertad más hermosa, la describe aquel que pasó toda su vida siendo limitado.

Renuncio a ti.

Renuncio a ti, y a todo el dolor que me trajiste, renuncio a ti y también a cada una de las lágrimas que me hiciste derramar, renuncio a ti... Pero no renuncio a cada momento único que viví a tu lado,  a cada sonrisa que nació mientras te miraba, a cada mirada que encontró lugar en tus ojos, a cada abrazo que me hizo temblar. Hoy, hoy renuncio a ti, pero no a tu recuerdo. Te dejo ir, pero sin jamás soltarte del todo.