lunes, 28 de noviembre de 2016

Eres mi estrella fugaz.

Vienes, apareces con esa sonrisa pícara, y esa mirada que altera mis sentidos. Esa mirada que aunque no esté dirigida a mí, me enloquece, me nubla la lógica. Desordenas todo mi ser cuando pasas cerca de mí, pero si te tengo lejos no encuentro la calma.
A pesar de que tu sonrisa tenga nombre implantado en ella, y este, jamás sea el mío; oscureces mis días. Sí, tu eres mi día gris. Ese día gris, que te da la sensación de peligro, pero de frescura e intriga al mismo tiempo. Quisiera algún día poder explorar en los colores de tus ojos, y sé que es mucho pedir, pero espero que por casualidad o simpleza de la vida, me consiga algún día en ellos.
Eres la sonrisa más bonita que me he puesto, y la mirada más interesante que he cruzado. Eres tantas cosas. Pero yo... Yo solo soy la chica que te mira y a la que todos olvidan.
¡Vamos! Tu y yo sabemos como se siente enamorarse de una mirada que nunca se detiene para observarte, tu y yo sabemos lo duro que resulta mirar esa sonrisa dedicarsele a alguien más.
Pero en mi mayor masoquismo, aquí estoy, escribiendo sobre ti. Tu eres mi estrella fugaz, y si algún día te cumples, espero te desplomes en este lugar, que tengo apartado para ti, desde que te vi en aquel tren.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario